lunes, 21 de diciembre de 2009

Lucas 1:26 - 38 MARIA MADRE DE JESÚS



LUCAS 1: 26 - 38

María es un rol modelo para madres quiénes son mujeres de Dios. Y el ángel dijo a ella, no temas, María: porque has hallado la gracia delante de Dios. Y, ahora, consevirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás a su nombre JESÚS. Este será grande y será llamado El Hijo del Altísimo. - Lucas 1:30-32


Lucas 1,26-38
En aquel tiempo, 26 el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28 El ángel, entrando a su presencia, dijo:
*Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres.*
29 Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél.
30 El ángel le dijo:
- No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.
31 Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús.
32 Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre,
33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34 Y María dijo al ángel:
- ¿Cómo será eso, pues no conozco varón?
35El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
36Ahí tienes a tu pariente Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible.
38María contestó:
- Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.
Y el ángel se retiró.


La anunciación del Nacimiento de Jesús hunde sus raíces en el profundo proyecto de salvación de los hombres, comenzado ya en la primera Alianza. Lucas, subrayando este aspecto, presenta la maravillosa intervención de Dios en la vida de Isabel y de Zacarías (cf. Lc 1,13ss). Dios transforma la esterilidad humana y hace florecer la vida, ofreciendo el don de un Profeta, Juan, que preparará el camino al Mesías. Es, precisamente, en este contexto de la miseria humana y de la divina Providencia, donde Lucas narra el hecho más misterioso de la historia de la humanidad: la Encarnación de Dios.


versículo, 28: Las primeras palabras dirigidas a María contienen el mensaje más importante: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo...". La invitación a la alegría supone que ahora se cumplen todas las promesas mesiánicas hechas a la Hija de Sión, al pueblo elegido (cf. Is 12,6; Sof 3,14-15; Jl 2,21-27; Zac 2,14; 9,9). La venida del Señor se convierte en motivo de alegría para todos los que esperan la salvación. Hay también otro motivo de alegría. María ha sido llamada llena de gracia (kecharitomene), "colmada de gracia", transformada e interiormente renovada por Dios. El don con que María ha sido agraciada es una promesa para toda la humanidad.
Ser madre es algo muy especial. Es una responsabilidad impresionante. Cualquier niño es un regalo de Dios y la crianza de niños es una de las cosas más importantes que un padre tiene que hacer. Hoy es un día en el que le damos gracias a Dios por lo que nuestras madres hacen y han hecho para criarnos de una forma que honra a Dios. El amor y cuidado de una madre comienza incluso antes de nacer. Con María comienza con una humilde obediencia a la voluntad de Dios. Cuando ella aprendió su papel de traer a Jesús al mundo, ella le contestó al ángel: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. (Lucas 1:38). Tan asustada como ella debería haber estado por ver un ángel, ella respondió el llamado de Dios al deber. Ella cuidó de su hijo todavía no nacido cuando ella visitó a su prima Elizabeth. Incluso mientras ella estaba embarazada, ayudaba a su prima en los últimos meses antes de que Elizabeth diera a luz a Juan el Bautista. (Lucas 1:39-56). María siguió las costumbres de adoración cuando trajo a Jesús para ser circuncidado de acuerdo con la ley.María protegió al bebé Jesús del daño huyendo a Egipto cuando un ángel le advirtió a José que el Rey Herodes trataría de destruirlo. (Mateo 2:12-14). Ella llevó a Jesús a la Fiesta de Pascua donde él permaneció en el templo cuando tenía doce años. (Lucas 2:41-50). Era importante para ella llevar al niño al templo, así como tu madre te lleva hoy a la iglesia. Ella atendió la bodas de Caná y alentó a su hijo para realizar su primer milagro. Las madres nos animan para que hagamos lo mejor. Ella siempre estaba atenta para su seguridad. Una vez, cuando él tenía mucha gente siguiéndolo ellos no podían entrar a la casa porque estaba muy llena, y ella quería estar segura que él estaba bien. (Marcos 3:21,31-35). Las madres naturalmente estarán atentas para nuestra seguridad. María siguió a Jesús a la cruz y observó horrorizada como ellos crucificaban al Señor de la Vida. Ella amó a su hijo y debe haber llorado mientras que él confió su cuidado a Juan (Juan 19:25-27). Ella visitó el sepulcro en la mañana de Pascuas y su pena se tornó a alegría cuando vio el sepulcro vacío. Una madre es devota y sigue a sus hijos tanto en las buenas como en las malas. Que ejemplo maravilloso de maternidad tenemos cuando consideramos la vida de María, la madre de Jesús. Estén seguros de agradecer a Dios por su madre y de decirle cuanto la quieren.


¡ Dios te Bendiga !

sábado, 12 de diciembre de 2009

PADRES DE MARÍA (Madre de nuestro señor Jesús)




JOAQUÍN Y ANA

Ana ( Madre de María)

La tradición la conoce como Santa Ana o Ana, casada con Joaquín, siendo la madre de María y por tanto la abuela de Jesús de Nazaret.
El nombre de Ana es conocido en hebreo como Hannah. Todo lo que se conoce sobre su vida, incluso su nombre, está basado en los
evangelios apócrifos, los cuales no fueron admitidos por la Iglesia dentro de sus libros canónicos. Santa Ana era natural de Belén. Sus padres eran Mathan y Emerenciana. Descendía de David y de Levi (Línea sacerdotal). Según el Protoevangelio de Santiago, Joaquín y Ana eran una pareja acomodada, pero estéril. Joaquín fue rechazado al llevar su ofrenda al templo por no tener descendencia. Apenado, Joaquín no volvió a su casa, sino que se dirigió a una montaña, donde rogó a Dios que le diera un hijo ayunando durante 40 días y 40 noches; Ana, mientras tanto, lloraba su dolor. Entonces un ángel se les apareció simultáneamente, anunciando que sus ruegos habían sido escuchados y que concebirían un hijo.
Ana prometió dedicar al niño al servicio de Dios y cumplidos los nueve meses dio a luz a una niña a la que llamó Miriam (María). Al cumplir los tres años, Joaquín y Ana llevaron a María al templo para consagrarla a Dios como habían prometido. María vivió en el templo hasta que cumplió los 12 años, edad en la que fue entregada a José como esposa.
Ana es patrona de la
Bretaña y muchas ciudades en diversos países, así como patrona de las mujeres trabajadoras y los mineros, pues se considera a Jesús el oro y María la plata, también es patrona de las mujeres embarazadas a la hora del parto. Cabe destacar que es la titular de la Catedral de Canarias y Patrona de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Su fiesta es el 26 de julio. Iconográficamente se la representa enseñando a la Virgen María niña o en compañía de María y el Niño Jesús.



MI CANTIDAD ES PEQUEÑA PERO MI APOYO ES SINCERO


Joaquín (padre de María)

San Joaquín, según la tradición
católica y ortodoxa, fue el padre de la Virgen María y marido de Ana.
De san Joaquín se sabe que era natural de
Nazareth. Sus padres eran Matat y Estha[cita requerida]. La geneología que presenta San Lucas en su evangelio es la de él, ya que los nombres Heli y Joaquín son equivalentes[cita requerida].
Los
evangelios canónicos del Nuevo Testamento no dan cuenta del nombre de los padres de María. La historia de los mismos aparece en el Protoevangelio de Santiago, un texto apócrifo; allí, Joaquín es descrito como un hombre rico y piadoso que donaba bienes regularmente a los pobres del templo de Jerusalén. Como su esposa era estéril, las autoridades religiosas ordenan el sacrificio de Joaquín, al considerar que la esterilidad es un signo de descontento de Dios. Joaquín entonces decide retirarse al desierto, donde practica penitencia durante cuarenta días. Después de ese tiempo, unos ángeles se aparecen ante Joaquín y Ana -quien se encontraba en Jerusalén- y les prometen el nacimiento de un hijo. Entonces Joaquín regresa con su esposa.
La historia de Joaquín y Ana se encuentra dentro de la
Leyenda dorada de la Edad Media, y ha sido muy representada en el arte cristiano, incluso cuando el Concilio de Trento limitó la representación de los evangelios apócrifos. La devoción a san Joaquín es moderna, mientras que la de santa Ana es muy antigua, al menos data del siglo VI.
San Joaquín es el santo patrón de numerosos pueblos en
Latinoamérica, España y las Filipinas y su celebración se realizaba hasta 1965 el 16 de agosto, pasando luego a celebrarse junto a Santa Ana, el 26 de julio.





Joaquín significa: "Dios dispondrá". Ana quiere decir: "la bienhechora".

San Joaquín y Santa Ana tuvieron el honor de ser los padres de la Santísima Virgen María y los abuelitos de Nuestro Señor Jesucristo. Honor único en el mundo.
Antiguas tradiciones dicen que su hija María se las concedió Dios después de que ellos oraron con mucha fe por años y años.
Un santo de los primeros siglos afirma que Joaquín y Ana dividían los productos de sus campos en tres partes iguales: una para el templo, otra para los pobres y la tercera para los gastos de su hogar.
Escritos muy venerables cuentan que los papas presentaron desde muy pequeña a su hijita en el templo y que la llevaban muy frecuentemente allí para que la instruyeran en la santa religión. Parece que le hicieron aprender muchas frases de la Sagrada Escritura, porque Nuestra Señora en el Cántico que compuso cuando visitó a Isabel, cita varias frases del Libro Sagrado.

Joaquín y Ana son dos nombres llenos de grandeza a los ojos de Dios, grandeza que se esconde en la sencillez y la humildad. Dos nombres con un sentido maravilloso y providencial.


QUE DIOS LLENE DE PAZ, AMOR Y BENDICIONES A TODAS NUESTRAS FAMILIAS
"Dios ha instituido la familia para que sea Su Amor. Ámense los unos a los otros con ternura como Jesús los ama a cada uno de ustedes."



martes, 8 de diciembre de 2009

MUJER DE DIOS


Contra toda ideología de moda, la Biblia nos entrega una clara semblanza de la mujer de Dios.
EL CARACTER DE UNA MUJER DE DIOS
Cuál es el rasgo fundamental de la mujer cristiana? ¿Cuál es su forma de ser?El rasgo más destacado de una mujer de Dios está simbolizado por el cabello. En 1ª Corintios 11:10,15 dice: "Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles ... A la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello."
EL NAZAREATO
¿Qué significado tiene en la Biblia llevar el cabello largo? El cabello largo lo usaban en el Antiguo Testamento, aparte de las mujeres, los varones nazareos. Y los nazareos se caracterizaban por 3 cosas. Ellos se abstenían de: a) beber del fruto de la vid b) tocar cuerpos de muertos, y c) cortarse el cabello.
Cada uno de estos tres rasgos tenía una significación espiritual: a) ellos debían separarse de los goces terrenos, b) debían renunciar a los afectos familiares y c) debían vivir en sujeción absoluta a Dios.
De manera que el hecho de llevar el cabello largo era para ellos señal de sujeción a Dios. Estas 3 abstinencias eran signos exteriores de una consagración absoluta del corazón. Samuel y Juan el Bautista eran nazareos, y el servicio que ellos prestaron fue ejemplar; pero sobre todo, el Señor Jesucristo lo fue. Él vino para hacer la voluntad del Padre, y no la suya. Cuando el Señor dijo en Getsemaní: "Padre, no sea como yo quiero, sino como tú", estaba expresando en su más correcto sentido, el espíritu del nazareo.
Sin embargo, Sansón también fue un nazareo. Y su nazareato fue roto una y otra vez en cada una de sus partes, acarreando sobre sí el juicio de Dios.
La mujer de Dios, en este sentido, está llamada a ser un nazareo. Ella lleva la señal del nazareato por fuera, al conservar su cabello largo, y, sobre todo, por dentro, en su forma de ser y de conducirse.
El alma humana tiene 3 componentes, que son: los afectos, la inteligencia y la voluntad. Pese a que la inteligencia es considerada el rasgo diferenciador del humano, para Dios es la voluntad el aspecto más importante, el cual define su personalidad.
La voluntad es la ciudadela del alma. Si ella se rinde, entonces toda el alma se entrega. Toda conducta humana está regida, no por la inteligencia ni por los afectos, sino por la voluntad. La sujeción es un asunto principalmente de la voluntad.
De manera que el cabello largo en la mujer, como en el nazareo, significa que su voluntad no es libre, sino que está rendida a la autoridad de otro. El nazareo no dispone libremente de su voluntad, porque voluntariamente decidió someterse a la voluntad de Dios. La mujer cristiana refleja en la sumisión a sus padres (si es soltera), o a su esposo (si es casada) su voluntad rendida a Dios.
LA BELLEZA DE LA SUMISIÓN
La Palabra de Dios dice en 1ª Pedro 3:1: "Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas." Aquí podemos comprobar cómo la sumisión se refleja en la conducta: "Estad sujetas ... por la conducta de sus esposas."
Más adelante dice: "Considerando vuestra conducta casta y respetuosa". La conducta casta y respetuosa es producto de un espíritu sumiso. Esta conducta es un ejemplo de fe, y constituye la más hermosa predicación ... ¡sin palabras!
Una mujer sumisa tiene belleza interior. Este es el adorno, no de peinados ostentosos, ni de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino que es el atavío "interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." La Versión Moderna traduce la palabra "afable" como "manso", y "apacible" como "sose- gado". En tanto, la Biblia de Jerusalén traduce la expresión "espíritu afable y apacible" como "alma dulce y serena".
La belleza de la mujer de Dios no es corruptible, porque no depende de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne el sosiego, la mansedumbre, la dulzura y la serenidad.
Las mujeres del mundo son alabadas por su belleza física, por su inteligencia y por su audacia. Pero las mujeres de Dios tienen un molde distinto. La belleza física de una mujer es transitoria, y su deterioro le producirá amargura; la inteligencia y la audacia le convertirán en una competidora inmisericorde del hombre, lo cual, a la larga, atrofiará su delicada sensibilidad. En cambio, el adorno de un espíritu manso, dulce y sereno no es una moneda perecible, no se gastará por el uso ni está sujeta a los valores del mercado. No deja secuelas en el alma, ni heridas en quienes la rodean. Esta es la verdadera belleza, la belleza que es de grande estima delante de Dios.
La opinión del mundo ha de importarle muy poco a una mujer que ama a Dios. La amplia corriente de este mundo podrá arrastrar a quienes todavía se embelesan por su despreciable oropel, y a quienes quieren arraigarse en él; pero a una mujer que ama al Señor, y quiere seguir el ejemplo de aquellas santas mujeres de Dios, el boceto dado aquí por el apóstol Pedro será de alto valor, y servirá de espejo y modelo para su caminar diario delante de Dios y delante de los hombres.
UN MOTIVO DE GLORIA
Sin embargo, la mayor importancia de la sumisión en una mujer radica en que, a través de ella, la mujer de Dios expresa el carácter fundamental de la Amada del Señor, la iglesia. El correlato del matrimonio en Efesios 5 apunta a la relación de Cristo y la iglesia. Y el rasgo principal de ella, que será la admiración de toda criatura celestial mañana, es precisamente la sumisión a su amado Esposo.Es preciso tener los ojos ungidos para ver cuán preciosa es la iglesia para Cristo, y cómo es la forma de ser de ella, anticipada hoy por las mujeres que aman al Señor. ¡Bienaventuradas son las que pueden verlo!

lunes, 23 de noviembre de 2009

JESÚS PUEDE CAMBIAR TU VIDA





Jesucristo concédeme un corazón sensible, generoso y valiente para ayudarte a cambiar el mundo. Que me crezca ante la Dificultad. Que quiera poner mi granito de arena en la construcción de un mundo más humano y cristiano.


Vivimos en una sociedad rota, donde los individuos débiles se desorientan, se vuelven inseguros, presas fáciles para cualquier ideología ( de ahí, en parte el éxito de las sectas). Sociedad donde los valores máximos son el dinero, la comodidad, el placer... Una sociedad donde se afronta una profunda y angustiante crisis de identidad personal.... Una sociedad donde la vida pierde sentido. el hombre moderno ha salido de casa, ha perdido la llave y no sabe cómo volver. "... Cuántos jóvenes envejecidos prematuramente por el vicio, con el alma lacerada por el hastío, por el desengaño, por la frustración o el aburrimiento; su vida ha perdido la brújula, ¿ para qué y por qué vivir? No tiene respuesta. De aquí al suicidio no hay sino un paso lógico, que muchos, por desgracia dan. ¡Y sin embargo Cristo es el camino, la verdad y la vida...!


Presentar la situación de la Iglesia. Una Iglesia que sufre los momentos más tristes de su historia; en la que los enemigos de Dios quieren acabar con ella valiéndose de todos los medios, tratando de arrancar la fe del pueblo cristiano y hasta buscando la apostasía de sus ministros. Cuánta confusión doctrinal... cuánta contestación y oposición a su doctrina; el gravísimo problema de las sectas...


Mi respuesta"Cuando pienso en el mundo que se apaga y muere por falta de conocimiento de Cristo; cuando pienso en el caos profundo en que se desbarranca la inquieta y ciega humanidad por falta de Cristo, cuando contemplo las riñas y falta de fecundidad en tantas almas buenas por falta de Cristo, cuando veo toda esa mole obrera afiliarse a las sectas comunistas por falta de Cristo, cuando me encuentro con la fuerza de la juventud marchita y destrozada en la primavera misma de la vida por falta de Cristo, no puedo ahogar las quejas de mi corazón . Quisiera multiplicarme, dividirme, para escribir, predicar, enseñar a Cristo. Y de las entrañas mismas de mi ser, del espíritu mismo de mi espíritu brota contundente este grito único:



¡Mi vida por Cristo!


Recristianizar a la humanidad. He aquí nuestra misión, he aquí nuestro fin, he aquí la razón de nuestro proyecto de vida"


EL CAMBIO SOCIAL


SOBRE EL CAMBIO SOCIAL
CAMBIEMOS EL MUNDO NO EL CLIMA

En su insatisfacción interior y en la envidia de los éxitos mundanos, el ser humano se encuentra siempre incómodo en la situación de cada día. El Carpe diem no es efectivo por más que se le invoque; los hombres se encuentran terriblemente decepcionados con la situación en que viven, siempre pensando que la vida no les está dando lo que ellos merecen. Continuamente acuden a placeres corrosivos y esclavizantes, porque el ser humano, al no estar seguro de su existencia eterna desea aprovechar cada minuto de su vida en placer y en comodidad; estos, junto con el poder, la abundancia de cosas innecesarias, etc., se convierte en la máxima meta siempre inalcanzable, porque si posee un yate de cien metros siempre deseará y envidiará otro de doscientos.
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Es la naturaleza irredenta que no deja vivir a los que por su posición social disfrutan de un llamado status, y a los que por padecer alguna escasez envidian a los que tienen; de ahí la lucha de clases y el menosprecio mutuo entre ellas, y hasta del odio y un rencor larvado que estalla a la menor chispa de deterioro social.
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El apóstol Pablo tenía mucho que decir a esta situación y lo hizo amplia y certeramente: Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; (Filipenses 3: 18 a 20.)
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La palabra que suena infatigablemente es «cambio» porque hay tal movilidad en la sociedad que, a pesar de andar pesadamente parece que marcha a vertiginosa velocidad. La técnica ha hecho más por el cambio, que ninguna otra idea o tendencia política. A pesar de lo aparentemente que las ideologías mueven a la sociedad, las gentes, cuando consiguen un estatus por pequeño que sea ya se queda inmóvil. Son los llamados «conservadores» Solo la técnica con sus artilugios, que provee de entretenimiento y de abundancia, es el factor impulsor de los amplios cambios sociales que se han producido en el siglo XX y principios del XXI.
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Y a todo esto, la Iglesia se mueve al par de los tiempos, aunque fiel a su fundador, a su Dios Creador, intenta adaptarse a la sociedad moderna, pero ya solo recibe rechazos y sonrisas de suficiencia por parte de los agnósticos (ateos no hay), ya que consideran el relato de la vida, muerte, resurrección, y ascensión, del Cristo como una fábula; como si el invento de una horrísona bomba nuclear, o la cafetera que anteayer se compró, pudieran suplir la escasez de motivaciones en el hombre moderno
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Y así deambula el mundo, como una barca en el oleaje, bamboleándose peligrosamente y en medio de la alarma de sus tripulantes que, por un lado se sienten los únicos tripulantes y factores de salvación, y por otro entregados solos a la furia del mar con alarma y miedo, en las bonanzas se constituyen como autores de ellas, de la marcha exitosa de la embarcación y de la calma de las aguas..
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Se pone la esperanza en la técnica y en el hombre o en los hombres que pueden, manejando, dar satisfacción a sus expectativas; pero a lo largo de los años, el humano se encuentra ante el vacío de Dios y ante la frustración perpetua. En aquel en quien pusieron sus esperanzas, contemplan su identidad corrupta y engañosa y, o se arroja a la adoración del tal o tales, o por el contrario no encuentra (en nadie) a la persona que supla y maneje el timón mejor que el Dios omnipotente.
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Solo los cristianos, con su esperanza viva, sostienen que este mundo puede ser satisfactorio si se aceptan los postulados de Jesús, que al fin y al cabo no trata solo de la vida en el más allá, sino que su aceptación por parte de todos, haría de la tierra el paraíso que Adán tuvo antes de despedir a Dios de su vida y de sus apetencias egoístas. Y esta es la herencia de Adán.
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Solo Jesús el Cristo, es el que proporciona a los que le aceptan paz, contento, y suficiencia sobre las pasiones destructoras y de codicias necias y engañosas. La humildad del creyente contrasta de forma clamorosa y estridente, con la arrogancia y la ignorancia del que creyendo que está a la vuelta de todo, solo puede cubrir las flaquezas suyas y de los que ha elegido como dioses, con el parche de una tarea común en donde, paradójicamente, la mentira y el desengaño se intentan paliar con un denuedo y una pertinacia digna de mejor causa.

Rafael Marañón.

martes, 10 de noviembre de 2009

Humildad Perfecta en Jesús


Humildad: La virtud moral por la que el hombre reconoce que de si mismo solo tiene la nada y el pecado. Todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda la gloria. El hombre humilde no aspira a la grandeza personal que el mundo admira porque ha descubierto que ser hijo de Dios es un valor muy superior. Va tras otros tesoros. No está en competencia. Se ve a sí mismo y al prójimo ante Dios. Es así libre para estimar y dedicarse al amor y al servicio sin desviarse en juicios que no le pertenecen.


La humildad no solo se opone al orgullo sino también a la auto abyección (auto humillación) en la que se dejaría de reconocer los dones de Dios y la responsabilidad de ejercitarlos según su voluntad.


"La Humildad es la verdad"-Santa Teresa de Avila.
El humilde ve las cosas como son, lo bueno como bueno, lo malo como malo. En la medida en que un hombre es más humilde crece una visión mas correcta de la realidad.



La humildad perfecta es Jesús.

Jesús es la humildad encarnada. Perfecto en todas las virtudes, nos enseña en cada momento en cada palabra. Siendo Dios, vivió 30 de sus 33 años en vida oculta, ordinaria, tenido por uno de tantos. Lo extraordinario.
"La humildad es la verdad" fue la perfección en que vivió lo ordinario. También sus 3 años de vida pública son perfecta humildad. En todo hacía, como siempre la voluntad de su Padre. Nunca busco llamar la atención sobre si mismo sino dar gloria al Padre. Al final murió en la Cruz. Nos dijo: "Aprended de mi que soy manso y humilde de corazón". Jesús repara el daño de Adán que es rebeldía ante Dios y de todo el orgullo posterior. Otros modos de llamar a este veneno: amor propio, egoísmo y soberbia.
Nadie tuvo jamás dignidad comparable a la de Él, nadie sirvió con tanta solicitud a los hombres: yo estoy en medio de vosotros como quien sirve. Sigue siendo ésa su actitud hacia cada uno de nosotros. Dispuesto a servirnos, a ayudarnos, a levantarnos de las caídas. ¿Servimos nosotros a los demás, en la familia, en el trabajo, en esos favores anónimos que quizá jamás van a ser agradecidos? Ejemplo os he dado -dice el Señor después de lavarles los pies a sus discípulos - para que como yo he hecho con vosotros, así hagáis vosotros. Jn 13, 15. Nos deja una suprema lección para que entendamos que si no somos humildes, si no estamos dispuestos a servir, no podemos seguir al Maestro.El Señor nos invita a seguirle y a imitarle, y nos deja una regla sencilla, pero exacta, para vivir la caridad con humildad y espíritu de servicio: Todo lo que queráis que hagan los hombres con vosotros, hacedlo también vosotros con ellos. Mt 7, 12. La experiencia de lo que me agrada o me molesta, de lo que me ayuda o me hace daño, es una buena norma de aquello que debo hacer o evitar en el trato con los demás.
Lo que todos deseamos:
Todos deseamos una palabra de aliento cuando las cosas no han ido bien,

y comprensión de los demás cuando, a pesar de la buena voluntad, nos hemos vuelto a equivocar;

y que se fijen en lo positivo más que en los defectos;

y que haya un tono de cordialidad en el lugar donde trabajamos o al llegar a casa; y que se nos exija en nuestro trabajo, pero de buenas maneras;

y que nadie hable mal a nuestras espaldas; y que haya alguien que nos defienda cuando se nos critica y no estamos presentes;

y que se preocupen de verdad por nosotros cuando estamos enfermos;

y que se nos haga la corrección fraterna de las cosas que hacemos mal, en vez de comentarlas con otros;

y que recen por nosotros y...Estas son las cosas que, con humildad y espíritu de servicio, hemos de hacer por los demás. Discite benefacere. "aprender a hacer el bien"

y......

Si nos comportamos así, entonces: Aunque nuestros pecados fueran como la grana, quedarán blancos como la nieve. Aunque fueran rojos como la púrpura quedarán como la blanca lana.
"El grado mas perfecto de humildad es complacerse en los menosprecios y humillaciones. Vale mas delante de Dios un menosprecio sufrido pacientemente por su amor, que mil ayunos y mil disciplinas." San Francisco de Sales-

martes, 3 de noviembre de 2009

EL PERDÒN


Qué fácil es hablar del perdón, pero que difícil es darlo. Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño? Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salen más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir. Cuándo sucede esto, me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias? Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño. ¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?¿Estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona? Y de ahí viene la siguiente reflexión:Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal. El perdón no se pide, se da… Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga. ¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?