jueves, 7 de octubre de 2010

TSUNAMI EN GUAYMAS ?


VIDA Y MUERTE ESTA EN LA LENGUA

“La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos” (Proverbios 18:21). Haríamos bien en escuchar lo que Dios nos dice en este pasaje. De acuerdo con este versículo, nuestras palabras tienen poder de vida y de muerte. ¡No debemos descartar esta advertencia, porque proviene de la boca del mismo Dios! Cuando dos hombres ciegos le pidieron a Jesús un milagro de sanidad, Jesús dijo: “Conforme a vuestra fe os sea hecho” (Mateo 9:29). Muchos de los hijos de Dios pasan por alto la verdad de este pasaje, y no solo detienen la bendición que llegará a sus vidas, sus familias y finanzas, sino que realmente acarrean maldición sobre ellos mismos. Nótese que Jesús dijo: “Conforme a vuestra fe os sea hecho”. Él no dijo: “Conforme a vuestra fe positiva, traeré bendición sobre ustedes, pero si tienen fe negativa, sencillamente los ignoraré”. No, la fe positiva libera bendiciones; la fe negativa libera maldiciones. ¿Cómo están su fe y sus palabras conectadas para eliminar la maldición y liberar la bendición? Eche un vistazo a Hebreos 11:1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"


Las maldiciones se rompen cuando venimos a Cristo, cuando comprendemos que estamos perdidos e invocamos el perdon de Dios, por la sangre redentora de Jesus. Ahi se rompe toda maldicion, la del pecado, la de la muerte, la del temor, todo yugo cae en la presencia de Dios, y como Dios mora en nosotros a traves del Espiritu Santo, no puede haber mas maldicion.

El salmo 46 expresa el poder de Dios:
"Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares, aunque bramen y se agiten las aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.
Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos: Dio El su voz y la tierra se derritió. El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.
Venid, contemplad las obras del señor, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte de lanza, y quema los carros de fuego. Estad quietos, y sabed que yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltando seré en la tierra. El señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob" (Salmo 46).


El salmista usa el lenguaje del cataclismo, afirmando que la presencia de Dios nos capacita para enfrentar y sobrevivir hasta los terremotos y los maremotos.
La fe del pueblo permanecerá firme aunque la tierra no esté firme.
Debemos leer la palabra de Dios con humildad.

” Todos nosotros queremos la paz mundial, ver a las personas venir hacia Dios y amarse los unos a los otros"

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