jueves, 25 de junio de 2009

ORACIÓN EN CASOS DE AFLICCIÓN


SALMO 31



1 Dichoso el que está absuelto de su culpa,a quien le han sepultado su pecado;
2 dichoso el hombre a quien el Señorno le apunta el delito.
3 Mientras callé se consumían mis huesos,rugiendo todo el día,
4 porque día y noche tu manopesaba sobre mí;mi savia se me había vuelto un fruto seco.
5 Había pecado, lo reconocí,no te encubrí mi delito;propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
6 Por eso, que todo fiel te supliqueen el momento de la desgracia:la crecida de las aguas caudalosasno lo alcanzará.
7 Tú eres mi refugio, me libras del peligro,me rodeas de cantos de liberación.
8 Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir,fijaré en ti mis ojos.
9 No seáis irracionales como caballos y mulos,cuyo brío hay que domar con freno y brida;si no, no puedes acercarte.
10 Los malvados sufren muchas penas;al que confía en el Señor,la misericordia lo rodea.
11 Alegraos, justos, y gozad con el Señor;aclamadlo, los de corazón sincero.

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