miércoles, 17 de junio de 2009

VIVIR COMO CRISTIANOS


CARTA A LOS HEBREOS


13:1 Permanezcan en el amor fraterno.

13:2 No se olviden de la hospitalidad; gracias a ella hospedaron algunos, sin saberlo, a ángeles.

13:3 Acuérdense de los presos, como si estuvieran con ellos encarcelados, y de los maltratados, pensando que también ustedes tienen un cuerpo.

13:4 Tengan todos en gran honor el matrimonio, y el lecho conyugal sea inmaculado; que a los fornicarios y adúlteros los juzgará Dios.

13:5 Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré; jamás te abandonaré

13:6 Así que podemos decir con toda confianza: «El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?


Deuteronomio 31:6

Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.



1. EL AMOR A NUESTROS HERMANOS (Hebreos 13:1)
Este es un buen punto de partida para la práctica de la vida cristiana, permanezca el amor fraternal. Este amor debe permanecer y debemos cultivarlo. Debemos descubrir maneras y condiciones para que se dé ese amor de hermanos. De alguna forma debe ser una realidad en la vida de los creyentes en la congregación (Iglesia).


2. BONDAD PARA EL EXTRANJERO (Hebreos 13:2)
El amor fraternal no nos debe impedir a ser hospitalarios con los extranjeros. Por ser hospitalario con los extranjeros, sin saberlo, algunos hospedaron ángeles (Génesis 18:19). Debemos tener cuidado al tratar con desconocidos. Procuremos no ponernos en peligro ni poner en riesgo a nuestra familia; no todas las personas tienen buenas intenciones. Sin embargo, seamos amables y ayudemos al extranjero. Esa ayuda debe ir más allá de la oferta de oración.


3. COMPASIÓN A LOS QUE SUFREN (Hebreos 13:3)
“Acordarnos de los presos”. Como si nosotros mismos compartimos sus cadenas. No puede haber verdadera empatía si solamente derramamos lágrimas por ellos en el altar. Debemos ir a verlos, llevarles y ropa para vestir. Debemos entrar en los sufrimientos de los demás, orando, escribiendo, visitando y ayudándoles en lo que podamos. En algunos casos se puede intervenir directamente en algunos trámites judiciales. Como compasivos, hagámonos hermanos de todos los que sufren. Es lo que manda el Señor.


4. BUEN MINISTERIO EN EL MATRIMONIO (Hebreos 13:4)
“Honroso sea en todos el matrimonio”. El consejo aquí es para el esposo y la esposa, para que su matrimonio no esté mancillado por la infidelidad. Definitivamente, no podemos agradar a Dios sin observar estrictamente una norma cabalmente cristiana de pureza sexual y fidelidad conyugal.


5. INDEPENDENCIA EN CUANTO AL DINERO (Hebreos 13:5-6)
“Sean nuestras costumbres sin avaricia”. Esto quiere decir literalmente que no tengamos amor al dinero (igual que I Timoteo 3:3). Anteriormente hemos estado diciendo que en la santidad el amor en primer lugar es a Dios. El problema con la avaricia es que desplaza a Dios del corazón por poner el dinero. Por eso fue que Jesús recomendó “ guardarnos de toda avaricia” (Lucas 12:15). La avaricia es un deseo exagerado hacia las riquezas.



6.EL SEÑOR ES QUIEN ME AYUDA NO TEMERE.(hebreos 13:6)

Puede ser que sientamos temor a otras personas, puede ser temor al futuro, al presente con sus dificultades, al presente con sus alegrías por temor a perderlas, temor a perder la salud, temor a perder estabilidad de cualquier índole, temor a que nuestro yo salga perjudicado, temor a enfrentar la vida solos, temor a perder relaciones y amores, y también el errático temor a perder esta relación maravillosa que tenemos con El...nuestro Dios y Señor... ...Dios es un Dios de Gloria y Victoria...

Que nuestra vida pueda ser para la gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
capitulo de Juan 14:6
JESUCRISTO
" YO SOY EL CAMINO LA VERDAD Y LA VIDA "

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