miércoles, 10 de febrero de 2010

LA ENVIDIA



¿Qué es la envidia? La envidia es sentir pesar por en bien ajeno.
Se cuenta que un día la Maldad y la Impotencia se dieron la mano. De tan menguada unión, sólo podría resultar un fruto mezquino y raquítico y así fue en efecto: nació la Envidia. Desde su más temprana edad reveló un odio mortal contra todo lo que es puro y grande. Llego a odiar hasta el mismo sol cuyo calor le daba la vida. Un día que la Envidia contemplaba un rayo del luminoso astro desde la ventana, tuvo la idea de sepultarlo y empezó a echar sobre él paladas de tierra. Corrieron en su auxilio el Odio y la Impotencia, pero era en vano. El rayo del sol brillaba siempre. A gritos pidió la Envidia el esfuerzo de las comadres del barrio. Doña Ignorancia acudió con un cargamento de torpezas. Doña Ineptitud con sus tonterías. Doña Indignidad con sus odres de residuos, y Doña Calumnia con sus Infamias. Más el sol brillaba siempre.
"Vencida la Envidia, cayó sobre aquel montón de escorias debatiéndose furiosamente ante la imposibilidad de sepultar a su enemigo... Cuando salió del letargo en que la sumió la ira, en vano buscó el luminoso rayo. Estaba ciega".
Sí, amigo y hermano, cualquiera que actué bajo los impulsos de la envidia será guiado por un sentimiento ciego e innoble; y por lo general es una persona egoísta y codiciosa, quiere ser él quien posea lo mejor de todas las cosas, y no tolera que otro tenga lo que él no tiene. Cuando alguien alcanza una posición más destacada que la suya, o cuando alguien posee cosas que él no puede obtener, siente hervir dentro de su corazón una verdadera hoguera que consume todo sentimiento noble. Con razón dice en Proverbios que la envidia es carcoma de los huesos. Y que "cruel es la ira e impetuoso el furor; más ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia? Proverbios 27:4.

Dijo un sabio: " La verdadera prueba de que se ha nacido con grandes cualidades estriba en haber nacido sin envidia"

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. 1ra Corintios 13: 4.

La más útil de todas las astucias es saber fingir bien, que se cae en la trampa preparada por nosotros mismos; Y nunca se está tan engañado como cuando uno intenta engañar a los demás, hay recaídas en las enfermedades del alma al igual que en las del cuerpo. Lo que tomamos por nuestra curación, muchas veces es sólo un descanso o un cambio del mal, lo mismo que los defectos del alma son como las heridas del cuerpo: por mucho que se cuide su curación siempre se ve la cicatriz y a cada momento amenazan con abrirse otra vez.
Reflexion
La envidia es muy nociva para nuestras vidas, perjudica nuestras vidas haciendo constantes comparaciones con otras personas. Si la persona a la que se le envidia tiene éxito o le va muy bien en su vida personal deseamos todo cuanto ella tiene…
Eso no es sano, la envidia entra por nuestra inseguridad ante lo que hacemos, necesitamos la aprobación de todos, estamos siempre queriendo hacer más cosas de las que podemos, y eso en un momento puede llegar a ser terriblemente agotador.Las personas que sufren este mal, quizás lo hacen sin querer o sin darse cuenta, pero debe ser algo muy terrible de vivir pues se sufre, se cae en la hipocresía, se dicen cosas desagradables, y finalmente nos vuelve en personas destructivas.
Siempre que conoces una persona envidiosa seguro que te hará sufrir, pero es allí donde debemos saber manejar este sentimiento tan destructivo…
Recuerda que la envidia es es el miedo a no ser aceptado por nuestro entorno, es “inseguridad total en nosotros mismos”.Hay que tratar de controlar tal resentimiento porque sólo traerá soledad a nuestras vidas…
Para poder lidiar con este sentimiento de frustración, recuerda que todos los seres humanos somos débiles, que todos tenemos algunos talentos que Dios nos regaló, y está en nosotras descubrir cuales son.
Amiga, la envidia sólo nos traerá problemas, es difícil reconocer que “soy muy envidiosa” pero piensa en tu yo interno si lo eres o no.Trata de controlar la envidia, es como lo más parecido a los celos…
Tú ya eres única y linda, no tienes porqué compararte con nadie.Seguro que tienes grandes cualidades, aprende a conocerlas y compartirlas, te sentirás mejor…
Agradezcamos cada día por lo que tenemos y carecemos. Tratemos de actuar bien con los demás, esforcémonos, y no nos comparemos con nadie porque siempre sentiremos que perdemos dejando lugar a que florezca ese feo sentimiento que que es la envidia.
Oremos
"Dios padre Jehova en el nombre de su hijo Jesucristo nos protege con sus poderosos brazos y nos libra de todo mal"
Dios te Bendice

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