miércoles, 12 de mayo de 2010

LA ASCENSIÓN DE JESÚS


La Ascensión de Jesús a los cielos es la culminación, la apoteosis de la vida del gran protagonista de la religión cristiana. Es la que da sentido a toda su vida y a toda su doctrina. Es el final feliz del ambicioso proyecto del cristianismo diseñado para salvar a la humanidad en su esclavitud. Si la vida de Cristo, como presagio de la vida de todo cristiano, no acaba en la Ascensión, se queda frustrantemente inacabada. He aquí el relato del Evangelio: Los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: "Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. y de convertid a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta la consumación de los siglos." (Mt 28, 16-20) Cuando hubo dicho esto, se elevó delante de ellos, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Mientras miraban fijos al cielo, viéndole irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco que les dijeron: "Hombres de Galilea, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que os ha dejado para subir al cielo, volverá como le habéis visto marcharse".

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